El Fútbol, lo sociopolítico y la desigualdad social

futbol.global rajoy-futbolEstos días Brasil celebra la Copa de Confederaciones de Fútbol previa al Mundial del año 2014 que organizará. Dicen que el fútbol no debe confundirse con política y que debe estar al margen de la misma. Seguramente quienes lo dicen son  necios muy interesados. Los mismos que cuando organizan un evento deportivo mundial como es esta Copa Confederaciones o el Mundial se llevan y se llevarán las multimillonarias ganancias de estos eventos  y las plusvalías surgidas de su preparación.

Me gusta el fútbol, el deporte, con la minúsculas de la cercanía.  No me gusta la industria deportiva llamada Fútbol con la mayúsculas del poder y su distancia. Esa industria que cuando se la pregunta por los sucesos de Brasil mira a otra parte y se protege, con las fuerzas armadas y policiales, del conflicto social para que no le salpique. Como si con ellos no fuera la cosa.

¿Por qué no dice nada la industria del Fútbol sobre la situación de Brasil?.¿Qué pasa que ellos no han generado un poco de ese conflicto social?.

Lula desvió su camino de izquierdas trabajadoras y económicamente hizo más de un guiño al capitalismo neoliberal. El organizar el Mundial de fútbol del 2014, o esta copa de confederaciones del 2013 o  las olimpiadas 2016 han sido los sellos de ese pacto con el capitalismo mundial. La industria del Fútbol participa y muy bien de ese capitalismo mundial con sueldos ultramillonarios de sus pseudo-trabajadores, los futbolistas, con el monopolio de la publicidad y de los medios de comunicación, un monopolio no empresarial, habrá muchas empresas de noticias, sino ideológico con su mensaje contundente: fuera del fútbol no hay salvación posible. Hay que hablar de fútbol, solo de fútbol y ver sólo fútbol porque así la vida es más llena y feliz como Coca Cola.

Brasil en la última década a pesar de que ha crecido económicamente bastante ,y socialmente ha tenido grandes avances, a pesar de ello, se le ha olvidado que hacer pactos con el diablo, el capitalismo neoliberal, después se paga y muy caro: la desigualdad social es muy elevada.Tiene un índice de Gini de casi un 5,4, lo significa que tiene un nivel de desigualdad social muy alto situándole en el puesto 21 en el ranking de la desigualdad social mundial. Entonces, ¿dónde van a parar las riquezas producidas en Brasil estos años de desarrollo económico enorme?. La corrupción, como en España, tiene la respuesta. El capitalismo la favorece y potencia. El Fútbol, el de las mayúsculas, y su industria, también participan de ello.¿O nos vamos a creer que los beneficios de estos grandes eventos futbolísticos van a ayudar a reducir la desigualdad social en Brasil?. Más bien la potenciarán.Me temo que los dineros irán al bolsillo de los de siempre.

La población brasileña se ha indignado y se ha organizado para mostrar su rechazo a este abuso y mangoneo del poder. Y lo ha hecho en la cara del Fútbol para que esté reaccione y se posicione. Su respuesta ha sido el mutis y el proteger policialmente sus intereses que son los del capitalismo.El Fútbol con mayúsculas sigue callado. ¿Por qué?. Ya se los digo yo: porque participan de esos pingües beneficios que se llevan unos pocos y no ve el pueblo de Brasil. Se socializa la ilusión de la victoria deportiva pero no de los beneficios económicos.

Sigue rodando la pelotita que calma nuestra ánima mientras a la vez sigue aumentando la desigualdad social en Brasil.

El Fútbol con mayúsculas cada vez más me asquea. Su silencio cómplice me indigesta. No quiero un fútbol de ese tipo. No quiero la caridad del futbolista con fotos en verano en África en algún campamento UNICEF.No.

Quiero volver  al fútbol con minúsculas. Como el autor, iré mendigando por los campos un fútbol popular. Iré  pidiendo no solo que se juegue bien con buenos valores que el Fútbol del poder eso también lo sabe hacer y lo potencia. No solo ver alguna bonita jugada que también el Fútbol del poder ya las muestra y las vende muy bien en todos los telediarios una y otra vez como si no las hubiéramos visto ya.  Sobretodo mendigaré y exigiré con la fuerza de la indignación declaraciones, posicionamientos y hechos donde el Fútbol se muestre radicalmente en contra el poder capitalista y no participe de ello. Eso el Fútbol del poder no está dispuesto a ello, aún.  Seguiré mendigando indignado por los campos deportivos que el fútbol no sea un fin de lucro para unos pocos, sino que sea un medio para que nos sirva no solo como ocio saludable sino como herramienta para cambiar un orden social injusto y desigual.

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One thought on “El Fútbol, lo sociopolítico y la desigualdad social

  1. Con respecto a al tema del fútbol y la desigualdad social, pienso que las ilusiones de un ser humano o de un determinado grupo de personas son una mercancía para el sistema capitalista, por eso son susceptibles de ser vendidas y de ser compradas, y la mafia financiera del fútbol, encabezada por Joseph Blatter, saben muy bien como administrarlas. Por ejemplo, la gente más pobre tiene la ilusión de tener un mayor ingreso para vivir mejor, pero al verse limitados por una estructura social desigual, pones sus sueños y deseos en seres inventados por los medios de comunicación, mediante la publicidad. En este caso hablamos de futbolistas, los cuales representaran sus ideales, representaran a la gente y, por lo tanto, invertiran tiempo y dinero en apoyarlo(os). A este fenómeno se le conoce en telemarketing como la “producción de la miseria o del miserable”, el cual tiene su precio dentro del sistema capitalista. Es un negocio muy rentable para quienes majan el gremio del fútbol.

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