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MI DESEO PARA EL 2020: ENSEÑAR LO QUE SE NOS QUISO OCULTAR…

Bajo la supuesta normalidad de la vida cotidiana, esa que nos hace estar como indiferentes, insensibilizados…que nos anestesia..
Esa normalidad que nos lleva a que solamente el 1% de los españolitos/as consideremos la violencia machista como uno de los 5 problemas principales que tenemos en nuestro país.
Esa normalidad que hace que vuelva a repuntar los casos de mujeres asesinadas por hombres.
Esa normalidad que hace que nadie nos cuestionemos, y mucho menos los hombres, que todos los años 70 hombres de media, con su machismo bien asumido, matan a 70 mujeres.
Esa normalidad que hace que nos importe “un carajo” que 600.000 mujeres al año denuncien por malos tratos y violencia machista a sus parejas o exparejas hombres.
Esa normalidad que hace que no nos importe que haya aumentado en un 28% los abusos sexuales hacia las mujeres en el último año…
Mi deseo para el 2020. Que saquemos esta “supuesta normalidad” de nuestra vida cotidiana, de nuestra sociedad, que invisibiliza la violencia hacia las mujeres, la violencia machista.
Que los hombres dejemos de normalizar la violencia en nuestra vida cotidiana para resolver conflictos.
Nos toca enseñar lo que se nos quiso ocultar para así poder recordar, para no repetir, para realmente cambiar la realidad.
#PorTodas
#ElMachismoMata

CUANDO EL MACHISMO SE DEDICA A NORMALIZAR LA CULTURA DE LA VIOLACIÓN: EL CASO DE LOS VIOLADORES DE LA ARANDINA.

Vivimos en una sociedad que ni con una sentencia judicial quiere creer a una víctima de violencia machista. Nos creemos más a los agresores, a los hombres que violan, que a la mujer agredida y violada. ¡¡ Y después nos decimos que somos una sociedad democrática e igualitaria!!

Los medios de comunicación tienen una responsabilidad enorme en hacernos creer lo que dicen los agresores y no creer a la víctima, incluso aunque haya una sentencia judicial. ¿y como nos hacen creer esto?.

Pues nos hacen dudar de la víctima, en lugar de transmitirnos, lo que deberían transmitir: repudia y asco hacia los agresores-violadores.

¿Por qué con los casos de violación, incluso con sentencia judicial, dudamos de la víctima y cuando la víctima es por otro delito, como puede ser de terrorismo por ejemplo, no dudamos de ella?.

En nada ayuda a prevenir las violencia machista, que mata 70 mujeres al año de media, estos mensajes de los medios donde se pone el foco de la “duda” sobre la víctima, incluso con una sentencia judicial notificada, es decir con unos hechos probados, solo sirve para culpabilizarla a ella y no poner el foco en ellos, los agresores machistas para señalarlos como los verdaderos culpables.

Lo único que hacen así los medios es normalizar, lo que el machismo y los machistas quieren, la cultura de la violación.
Ayudan a reforzar sus estrategias de manipular la realidad. Esa misma manipulación que repite y repite que la violencia de género no existe, que la violencia no tiene género, para que así vuelva a ser invisibilizada y seguir normalizandola.

Se ve muy bien reflejado en la frase que dijo uno de los condenados al salir del juicio:” Es injusto, van a por nosotros, esto si me pasa hace 15 años estaba sentado en mi sillón”. Es decir, si hubieran violado hace 15 años, no les hubiera pasado nada. Es lo que pretenden, el machismo y los machistas, que no se condene la violencia hacia las mujeres, que todo siga igual, que se normalice como hace 15 años.

A ver cuando nos dejamos de creer, sobretodo los hombres, estas manipulaciones del machismo. A ver cuando los medios sensibilizan creyendo a la víctima y no al agresor. A ver cuando, todo el periodismo pone el foco del titular en los agresores machistas y no en la víctima:

“Manifestación en apoyo de tres violadores de la Arandina”

Llamando a las cosas por su nombre. Nombrando la realidad tal cual es, una realidad machista y violenta. Manifestándonos contra los agresores machista y no en su defensa. Son tres cositas muy básicas que debemos empezar hacer en nuestra vida cotidiana, en especial los hombres, y también a nivel social, en especial los medios de comunicación de masas, y a nivel político, en especial, todos los partidos políticos e instituciones que se tilden democráticos. ¿Cuando empezaremos hacer esto tan básico?.

Solamente así dejaremos de seguirle el juego al machismo, a los machistas. Solamente así empezaremos a reparar el daño ocasionado históricamente a las mujeres. Solamente así empezaremos a recuperar cierta ética y humanidad en nuestros actos. Solo así avanzaremos realmente hacia una  cultura de la igualdad real y dejaremos atrás la cultura de la desigualdad y la violencia que nos propone el machismo. Solamente así conseguiremos madurar como sociedad.

#ArandaVergüenza

#violadores

Modelo machista de resolución de conflictos

A continuación reproducimos el artículo del profesor y Dr. Miguel Lorente que viene bien muy tenerlo presente  a raíz de los últimos episodios de conflictividad que hay entre el gobierno de Cataluña y el gobierno de España.

El modelo machista para resolver los conflictos entre dos partes basa su estrategia en generar más conflicto, no en el diálogo ni en el consenso.

El planteamiento es sencillo y surge de la construcción patriarcal de la cultura y de la sociedad que tenemos como consecuencia. Esta construcción toma como referencia universal lo masculino y sitúa a los hombres en una posición de superioridad respecto a las mujeres, de manera que establece la desigualdad de género como esencia de estructuración social, y a partir de ella ha ido tomando otros elementos para extender y ampliar la desigualdad a otras circunstancias y características de las personas que forman parte de esa sociedad. El resultado es un sistema jerarquizado de poder, o lo que es lo mismo, una sociedad en la que determinadas personas por su sexo, sus ideas, sus creencias, su color de piel, su status, su origen, su orientación sexual… tienen una serie de privilegios y ventajas respecto a aquellas otras cuyas características son consideradas inferiores por esa cultura y sociedad.

Cuando se produce un conflicto entre personas en diferente nivel dentro de esa estructura jerarquizada, a quien se encuentra en una posición de superioridad no le interesa dialogar o consensuar para solucionar el conflicto, porque ha de hacerlo a partir de argumentos y razones, y puede que no las tenga o que sean menos sólidas que las de la otra parte. Por eso le interesa agravar el conflicto, avivarlo con elementos que generen más enfrentamiento para de ese modo justificarse en el uso de los instrumentos propios de su posición de poder, y que la otra parte no tiene por encontrarse en un nivel inferior.

Con esa estrategia el conflicto va aumentando hasta llegar el momento del “hasta aquí hemos llegado”, a partir del cual se pone en marcha todo el arsenal de instrumentos que guarda en su posición de poder, bajo la justificación de que el conflicto es insostenible, y como si hubiera sido generado en exclusiva por la otra parte.

Este es el modelo machista de resolver los conflictos, y el que usan los hombres desde sus posiciones de poder con las mujeres, algunos llegando a la violencia, otros a la amenaza, y otros simplemente recurriendo a la escenificación del conflicto para que la mujer entienda que debe ceder ante su autoridad. Y como son los hombres y las referencias de la masculinidad las que impregnan la cultura y el significado de lo que acontece en la sociedad, el modelo se extiende a otros escenarios bajo los mismos planteamientos de la desigualdad y el poder, como ocurre en las relaciones laborales entre empresarios y trabajadores, en las relaciones dentro de los partidos políticos y en el ejercicio de la política, en las relaciones nacionales y en las internacionales… Cualquier escenario en el que se entienda que el conflicto es un ataque a la posición de poder y un pulso a la persona que responde desde ella, el resultado será un aumento del conflicto que lleve a vencer más que a convencer.

Porque el objetivo de la resolución de conflictos bajo esta estrategia machista es doble, por un lado resolver la cuestión formal que se ha planteado, sea esta personal, familiar, laboral, política, nacional o internacional; y por otro, ser reconocido como “vencedor” y salir reforzado en su posición de poder, aunque haya sido a través de una injusticia. Lo importante es vencer y aumentar el poder.

Este modelo de resolución de conflictos habitualmente reporta muchos éxitos a quienes están esas posiciones de privilegio, de ahí su refuerzo y su permanencia a lo largo de la historia, y su extensión a los ámbitos y contextos más diversos con ligeras variaciones. Pero siempre con la estrategia de resolver el conflicto generando más conflicto.

El problema se presenta cuando el modelo se utiliza frente a quien se piensa que está en una posición inferior y no lo está, o cuando lo está pero cuenta con otros mecanismo de apoyo informal que contrarrestan en parte el poder inicial de la otra posición, pero también cuando cada una de las partes cree que está en una posición de poder, y que debe potenciar el conflicto desde su lado para de ese modo poder utilizar su “carta secreta” y todos aquellos elementos propios a su posición que le permitirían vencer sin convencer. Al final, este tipo de planteamientos son los mismos que dicen eso de que “la historia la escriben los vencedores”, por eso lo importante es derrotar al otro del modo que sea, porque después lo suavizarán y endulzaran con su relato.

Lo estamos viendo estos días en diferentes contextos, pero es obvio que el más cercano y trascendente es el “conflicto” surgido con el proceso sobre el referéndum de autodeterminación de Cataluña del 1 de octubre. Al margen de los elementos formales sobre su legalidad y las motivaciones y razones de quienes quieren votar, de sobra conocidas y comentadas, lo que se está viendo es el típico conflicto al modo machista. Una especie de pulso que, como muy bien se ha dicho estos días recurriendo a la canción de Joan Manuel Serrat, parece que están a ver “quien la tiene más larga”. Lo único que le falta es ver a Rajoy decir “por mis cojones que no se vota”, y a Puigdemont responder, “por mis cojons que votamos”. Si lo dijeran quizás se entendería todo mejor.

La prueba de que realmente se trata de un modelo machista de afrontar el conflicto es su retroalimentación, es decir, la utilización de las consecuencias que se producen como resultado de las decisiones dirigidas a potenciar el conflicto como razones para mantener el conflicto y aumentar así su intensidad. Todo lo que está sucediendo estos días con las decisiones y acciones de unos y otros se está utilizando como justificación de las posiciones iniciales, cuando son un resultado de los problemas surgidos durante el conflicto, no causa del mismo. Pero eso no importa para las partes, lo que interesa es el conflicto en sí mismo y los apoyos para que quien dirige cada una de las posiciones sea reconocido por los suyos como ese macho-alfa capaz de dirigir al grupo.

También se ha comentado, y es cierto, que si en lugar de dos hombres al frente de cada parte hubiera dos mujeres y un modelo feminista de resolución de conflictos basado en la Igualdad, la empatía, el bien común… la situación actual sería completamente diferente.

En estas circunstancias el conflicto ya no se puede resolver, pero sí se puede detener y replantear de nuevo toda la situación. Esperemos que alguien saque el lado femenino que todos tenemos.”.

(Miguel Lorente Acosta Médico-Forense experto en Violencia de Género)

HACE 223 AÑOS EL MACHISMO ASESINO A Olympe de Gouges

decc81claration-satire-blog-171x300Fue un 3 de Noviembre 1793 cuando esa ilustración, moderna y francesa, la que nos trajo las libertades, igualdades y fraternidades, la que nos trajo el estado moderno base del que hoy disfrutamos, esa misma ilustración, fue la que cortó la cabeza a Olympe de Gouges. Ella fue la primera mujer que empezó el camino público y colectivo de la lucha de la causa de las mujeres. De la lucha feminista colectiva.

Mientras los hombres, hacían su declaración de los derechos del hombre y del ciudadano se olvidaron de un “pequeño detalle”, incluir a la mujer.

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DIME COMO HABLAS Y TE DIRÉ COMO TE RELACIONAS Y QUE MUNDO CONSTRUYES

” No es me la folle. Es hemos follado…”

Breve reflexión sobre el lenguaje sexista….

El lenguaje construye realidad social. Esa realidad social donde llevamos a cabo nuestra vida cotidiana. El lenguaje nos construye la manera de pensar y mirar el mundo, incluso de sentir y desear. Nos lleva a comportarnos, a relacionarnos de una forma determinada, a tener actitudes, expresiones verbales y no verbales concretas.

Las estructuras sociales, dirigidas por intereses de clases dominantes (hombres, ricos, blanquitos, occidentales), construyen discursos, usan lenguajes, que mamamos desdes la cuna. El patriarcado, como estructura social que es, no lo es menos. Tienen su lenguaje que nos atraviesa, nos construye como sujetos sociales que somos. Lenguaje basado en desigualdad de poder, que en el caso del género, esta desigualdad a los hombres nos da, nos asigna, la posición, el rol superior en relación a la posición y al rol que se le asigna a la mujer. Leer más →

ELLAS SON GUERRERAS, ELLOS ELEGANTES….

Un poco de la visión patriarcal de los mass-media en las olimpiadas de Brasil.

Dos formas de contar una derrota. El periodismo deportivo español ha decidido que todas nuestras mujeres deportistas con éxito son guerreras.
Curioso, una de las característica clásica del rol masculino, el ser un guerrero, se aplica ahora a la mujer.
La mujer no gana con clase, no gana por su merito y calidad gana porque es guerrera!!.
El patriarcado exige a la mujer de hoy que para tener éxito debe coger las características del rol masculino: guerrero, trabajador, no expresar sentimientos…en todo ámbito de su vida. Leer más →

EL COSTE DEL MACHISMO EN LOS HOMBRES

we-can-do-itEl autor dice:

“A los tíos nos han hecho creer que debemos ser siempre los primeros y los mejores: los más rápidos en una carrera, los más graciosos de la pandilla de amigos, los que ganen el sueldo más alto de toda la familia…
..demostrar el cariño no es de ser un hombre. No hace hombre. O eso es lo que nos han metido tradicionalmente en la cabeza. En cambio, ¿qué tiene que hacer un chaval para ser considerado un machote, un tío de verdad? Pues todo lo contrario: mostrarse cuanto más duro mejor. Leer más →

HOMBRES EN RIESGO 2. LA PROBLEMÁTICA SILENCIADA DEL HOMBRE. FIN DEL TALLER.

IMG-20160629-WA0008Un gustazo el haber compartido el taller con este pedazo de grupo de hombres. Estos si que son valientes!!! que se intentan revisar, cuestionar el rol asignado y construido socialmente desde su vulnerabilidad!!. Compartir el ver como se hacen conscientes de la asignación de ese rol que nos construye el patriarcado, ver su estado emocional, sus caras al inicio del taller y verlas al final no tiene precio la transformación que se ha producido. Desde un malestar explicito a unas ganas de querer seguir revisándose. Porque ese rol asignado también supone un problema para los hombres y suele ser un problema silenciado. Leer más →

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